19/6/07

Rightsizing


Para un bar-restaurante de menú diario, renunciar un tenedor vendría a ser como la pérdida de una estrella Michelín para un templo gastronómico. En este caso concreto de la imagen, los propietarios del negocio no se acaban de resignar a la nueva categoría y hacen entrever (literalmente) que antes el establecimiento tenía dos tenedores.

Ahora que menciono la Guía Michelín, muchas veces me he preguntado si habrá mejor trabajo que aquél que desempeña el que hace el trabajo de campo para la concesión de las famosas estrellitas. (Lo supongo remunerado). ¿Será vitalicio? ¿Habrá lista para suplencias? Sin tanto glamour, otra ocupación que siempre me ha fascinado es la de operario de Control de Calidad en turno de noche en la fábrica de Pikolín.